Estamos en una crisis que hace que nos replanteemos el modelo de desarrollo imperante hasta este momento. Una crisis que pone de manifiesto la insostenibilidad de un sistema económico y financiero alejado de la economÃa real, más especulativo que productivo, y ajeno a los criterios de sostenibilidad. Una crisis económica, social y ambiental, solemos decir. En definitiva: una crisis de sostenibilidad si entendemos ésta como el equilibrio entre lo económico, lo social y lo ambiental. Como en todas las transiciones, hay mucho sufrimiento escondido tras las cifras del desempleo y la precariedad. Sufrimiento que, sin duda, deberá ser debidamente atendido para minimizarlo al máximo.