A partir de 2012, los 300 millones de gallinas que viven hacinadas en la explotaciones avÃcolas europeas atiborrándose de proteÃnas, volverán a jaulas amplias, con un nido donde cada una pueda poner sus huevos. A ello obligará una normativa europea, pero hasta entonces tenemos la posibilidad de, en el mismo supermercado, seleccionar un producto más sano y más respetuoso con los derechos de los animales. La clave se esconde en el código de la cáscara: