El pasado 8 de mayo el mundo tenÃa una cita con el comercio justo. Consumidores de más de 130 localidades españolas acudieron a esta jornada cuyo objetivo es tratar de modificar los hábitos de consumo para tratar de paliar las desigualdades económicas mundiales.
El consumo responsable posibilita el desarrollo de las poblaciones más desfavorecidas e introduce valores éticos, sociales y ecológicos, frente al modelo convencional en el que sólo priman los criterios económicos.
Los grupos, asociaciones y cooperativas de consumo agroecológico son experiencias que involucran a un número relativamente reducido de personas, pero que están demostrando que es posible otro modelo de consumo. Se trata de colectivos que agrupan a gente de una misma ciudad o barrio para llevar a cabo un consumo alternativo, ecológico y solidario con el mundo rural.
Cada producto deja una huella social y ambiental. De ahà la importancia del papel que juega el consumidor. Productos locales, de temporada, agroecológicos, de comercio justo… ganan protagonismo dÃa a dÃa.
“El principal reto es conseguir una mayor implicación en el sector de la distribuciónâ€