“Necesitamos reconciliar la economía con la ecología y con la equidad social y aprovechar todos los beneficios que ofrece la nueva sociedad del conocimiento”. Con estas afirmaciones se hacía público el 5 de mayo un manifiesto promovido por líderes de diversas organizaciones sociales, medioambientales y empresariales del país, invitando a la reflexión y a la acción.
El consumidor decide. En su mano está la capacidad de elegir el producto, el supermercado, la opción más respetuosa y sostenible social y ambientalmente. Para elegir adecuadamente, eso sí, necesita información fiable, objetiva y transparente. Algunas iniciativas, como el proyecto Piensaenclima en el apartado ambiental, y el informe Checked out, en el social, contribuyen a facilitar al consumidor concienciado la labor de optar por empresas responsables, recompensándolas por su labor.