Si te gusta el café, te debería importar el cambio climático

El café y el cambio climático tienen más en común de lo que a primera vista nos podemos imaginar, pues a causa de los efectos del cambio climático la producción de café se enfrenta a graves consecuencias como resultado de estos cambios. Esto se debe al actual problema de la roya en América Latina, pues por el cambio climático aumentan las precipitaciones, la humedad y las altas temperaturas.

<<Esther Koskei cosechando café de la cooperativa Kabngetuny (Kenia)

El hongo de la roya ataca a las hojas de los cafetos causando la caída de las hojas y deja a la planta improductiva. Los productores no han tenido más remedio que reducir acres de plantaciones de café ya que los cafetos se han echado a perder por la roya. Incluso aquellos cafetos que sobreviven están gravemente afectados, tanto en la productividad como en la calidad.

Pero esta es solo una de las consecuencias que afecta el cambio climático al café, porque también influye de forma negativa en la vida de los productores, su familia y la comunidad, pues incrementan las dificultades para cultivar y vender café suficiente para poder sobrevivir.

Para los productores de café les es difícil cosechar sus cultivos a causa de los patrones climáticos impredecibles, pues las plantas de café son extremadamente sensibles a los cambios de temperatura. Es así que algunos productores no pueden ver un futuro en el cultivo de café y se ven obligados a abandonar sus tierras en busca de un trabajo alternativo. Esto debilita la cadena de suministro de café y, a menudo supone un desastre para las familias y sus comunidades.

Otros de los efectos del cambio climático que afecta a los cultivos y a la vida de los productores son los patrones climáticos erráticos, la aparición de nuevas plagas y la rápida propagación de enfermedades.

El archiconocido café arábica representa el 70% de la cuota de mercado mundial del café por su sabor delicado y aromático, pero resulta ser particularmente sensible a los aumentos de las temperaturas: reduce su crecimiento, floración y fructificación y la hace más susceptible a las plagas de café. Todos los países productores de café de América Central han visto caídas en la producción del 30% o más en cada uno de los últimos dos años.

En Honduras, más de la mitad de la superficie nacional de la producción de café se ha visto afectada, con una caída en la productividad estimada en un 38%. Es por esto que el Comercio Justo es tan importante, pues no solo ofrece a los productores un precio justo y unas buenas condiciones de trabajo, sino que también utiliza técnicas no agresivas para el Medio Ambiente. Desde Fairtrade se lucha contra el cambio climático ayudando a los productores con capacitación para poder adaptarse a los patrones climáticos impredecibles.

Las cooperativas Fairtrade están apoyando a los productores a combatir la enfermedad mediante el suministro de nuevas plantas de café de bajo coste para reemplazar las viejas, las plantas más susceptibles; y pesticidas orgánicos de bajo coste para controlar la propagación del hongo. Además se realizan talleres de sensibilización. La interacción constante entre los productores, a través de las cooperativas, supone que los productores puedan aprender unos de otros y manejar mejor el problema en conjunto. También se están realizando nuevas "parcelas experimentales" y viveros donde se están desarrollando y probando variedades de cafetos resistentes a las plagas.

Animamos a consumir productos de Comercio Justo poco a poco, empezando por café convencional a uno de Comercio Justo y ecológico. No olvidemos que el Comercio Justo es bueno para ti, para quien lo produce y para el planeta.

 

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