Estamos en una crisis que hace que nos replanteemos el modelo de desarrollo imperante hasta este momento. Una crisis que pone de manifiesto la insostenibilidad de un sistema económico y financiero alejado de la economía real, más especulativo que productivo, y ajeno a los criterios de sostenibilidad. Una crisis económica, social y ambiental, solemos decir. En definitiva: una crisis de sostenibilidad si entendemos ésta como el equilibrio entre lo económico, lo social y lo ambiental. Como en todas las transiciones, hay mucho sufrimiento escondido tras las cifras del desempleo y la precariedad. Sufrimiento que, sin duda, deberá ser debidamente atendido para minimizarlo al máximo.
Pero este escenario es también el de la oportunidad. Para repensarnos, replantear nuestro modelo de desarrollo, reinventarnos y ponernos manos a la obra a construir el cambio que nuestro modelo necesita. La situación actual exige dar un giro al modelo de desarrollo insostenible que nos ha llevado a la crisis que padecemos, y que ha demostrado los riesgos de una economía “de casino”, especulativa y vulnerable, cada vez más alejada de la economía real, que está poniendo en jaque al sistema económico y financiero internacional.
Vivimos momentos de cambio de modelo económico, de cuestionamiento del modelo de desarrollo y de puesta en marcha, sin demoras, de medidas que hagan girar nuestro sistema hacia la sostenibilidad. Cada cual en la medida de su responsabilidad, pero todos y cada uno de nosotros, debemos poner en marcha aquello que esté en nuestras manos para hacer posible este giro. En este sentido, las iniciativas que se enmarcan en el concepto de “Empleos Verdes” tienen un doble objetivo: por un lado luchar contra las amenazas ambientales protegiendo la tierra para las generaciones futuras, y por otro lado ofrecer trabajo decente en un contexto en el que millones de personas se ven excluidas del desarrollo económico y social.
Ambos desafíos deben abordarse de manera conjunta con iniciativas sostenibles. Iniciativas en marcha hay ya muchas en el conjunto del planeta: desde apuestas por las energías renovables, hasta la rehabilitación de edificios para hacerlos energéticamente más eficientes, pasando por la agricultura ecológica. En definitiva, muchas empresas, Administraciones Públicas, ONG y muchas iniciativas individuales, nos están diciendo que el cambio de modelo productivo mediante la generación de empleos verdes, esPosible.