Aquitania - Sabiduría en las entrañas naturales

Aquitania

El departamento de los Pirineos Atlánticos, en la Aquitania francesa reúne,  como ningún territorio, los atractivos de la montaña y el mar, junto con los cauces de los caudalosos ríos. Tierra de frontera, crisol de culturas, en sus pueblos se descubre sabiduría y una apuesta  para conservar el patrimonio natural desde una gestión innovadora.

TRADICIÓN DE CALIDAD Y ACOGIDA
El Hotel Etchémaïté, la huella ecológica para transmitir a las futuras generaciones

 

Yo había visto -dice Pierre Etchémaïté, que regenta el hotel situado en el Pirineo vasco francés-  durante mis vacaciones en Italia, en los Dolomitas, una institución que tenía el logotipo de la etiqueta ecológica.

Etchemaïte

Pierre vio la experiencia, le gustó la sensibilidad medioambiental, y la implicación del negocio con el respeto a la naturaleza y sus recursos. Así que habló  con el dueño de este hotel. De regreso a casa, empezó a preparar el proceso para lograr la etiqueta ecológica. El espacio para desarrollarlo era el más adecuado. Ahora Etchémaïté, más que un nombre, es un rastro intenso dejado desde hace tres generaciones en esta Casa  País Vasco. En Larrau, al pie del Pico de Orhy. El negocio tiene como un valor  destacado la perpetuación de una tradición basada en la calidad y en la buena acogida. Aunque no es algo nuevo, dentro de la filosofía destaca la cocina  gastronómica que se basa en gran parte en la riqueza de los productos locales: la sopa campesina, la molleja de cordero con boletus, la ensalada de col acaramelada con torreznos o el queso de oveja curado en agostadero con su confitura de frutas rojas son algunas muestras de esta comida pegada  a las esencias del territorio.

Con un enfoque muy prescriptivo y, como Pierre destaca, como si fuera una necesidad, se planteó una inversión en bombillas de bajo consumo,  cristales dobles o la clasificación de los residuos. Los primeros resultados comenzaron a llegar ya en el primer año con un ahorro en el consumo de energía que supuso el 15 %  o en la calefacción, del 10 %. De la misma forma añade que todas las inversiones en las instalaciones se realizaron desde la visita a los Dolomitas  con un respeto al medio ambiente. El dueño del Hotel Etchémaïté no se arrepiente de nada en el enfoque puesto en marcha, aunque se lamenta de que los clientes no se comprometan ni participen.

El dueño del hotel  considera que todo el mundo “debe hacer un esfuerzo para preservar nuestro planeta”. “Cuidar el medio ambiente es la mejor herencia que podemos dejar a nuestros hijos”, enfatiza Pierre.

LA AVENTURA CONTINÚA RECONVERTIDA EN ESPELEOLOGÍA
La cueva de La Verna abre los secretos de las entrañas pirenaicas

Una gran aventura humana hidroeléctrica del siglo XIX condujo al descubrimiento de la enorme sala subterránea de La Verna, ubicada en los municipios de Arette, Aramits y Ste. Engrâce, en Los Pirineos vascofranceses. La aventura continúa en la actualidad, a través del desarrollo de expediciones de espeleología con un gran potencial de galerías subterráneas en el desconocido macizo de la Pierre Saint-Martin, y del desarrollo controlado de los deportes al aire libre.

La Verna

Durante más de 50 años, el acceso a la sala subterránea del golfo de La Verna de Saint-Pierre Martin estaba reservado para los espeleólogos. Aprovechando la explotación de la Hidroeléctrica Corporación du Midi (Shem), filial del Grupo GDF SUEZ, SIVU de VERNA, se decide invertir con el fin de aplicar un desarrollo turístico. Asistido por la Federación de Espeleología Pirineos Atlánticos y subvencionado por Europa, el Estado, la Región de Aquitania y el Departamento de Pirineos Atlánticos, se realiza el trabajo necesario para el acceso a la sala subterránea.

Por la especificidad del medio subterráneo, muchos lugares son inaccesibles para todas las cuevas. “Teníamos la voluntad y el material y la técnica – apunta Jean-François Godart, director de la Verna, empresa que explota el negocio turístico-, para descubrir  al público la enorme sala, ahora la tercera más grande del mundo subterráneo y la primera equipada. La iniciativa es un ejemplo de participación, pues un solo lugar reúne 3 localidades, una federación deportiva, empresa industrial y una empresa de desarrollo turístico. Jean-François Godart se siente orgulloso de haber contribuido a que la cueva fuera un coto reservado para espeleólogos especializados.

La huella de carbono

Un lugar en el corazón de las montañas de piedra caliza de Barétous Haute Soule y Navarra que alberga una zona kárstica de 140 km2, de los cuales más de la mitad se encuentra en Navarra. Este sistema contiene más de 430 km de túneles y cuartos subterráneos, cubiertos por grandes ríos que son los principales repuntes en el lago artificial de Ste. Engrâce. La huella de carbono y la biodiversidad de la cueva fueron factores fundamentales a tener en cuenta en el estudio de viabilidad del proyecto, que tiene incorporados los criterios de respeto al medio ambiente.

 

 

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