La Rioja - La reserva de la biosfera, algo más que una marca

La Rioja- La reserva de la biosfera, algo más que una marca

Las sierras de los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama, obtuvieron hace ya 10 años el reconocimiento como reserva de la biosfera. Un reconocimiento que sirve sobre todo, para aportar valor añadido al territorio. Porque esta es una figura que no lleva asociadas nuevas limitaciones o restricciones para sus habitantes, a pesar de lo que la palabra reserva, pueda sugerir.

 

LAS COSAS CLARAS DESDE EL PRINCIPIO
El albergue La Chopera, una apuesta por una gestión sostenible

La ChoperaAna Moreno y su padre, Pedro, regentan desde enero de 2014, el albergue La Chopera ubicado en en Inestrillas, un pequeño pueblo situado en plena reserva de la Biosfera, lindante con las provincias de Soria, Zaragoza y Navarra. Inestrillas es una pedanía perteneciente al municipio de Aguilar del Río Alhama en La Rioja. El sitio  elegido son las antiguas escuelas del pueblo.

Han empezado hace poco y aunque es muy temprano para realizar una estimación de resultados del negocio, sí que tienen muy claro desde el inicio de la actividad los  principios medioambientales que forman parte de la filosofía de la gestión. Pero, tal como reconoce Ana Moreno, al no haber tenido hasta ahora muchos visitantes “no hemos podido poner en práctica algunas ideas y mejoras relacionadas con el turismo sostenible. “Estamos muy concienciados –añade Ana -  en cuidar y proteger nuestro entorno utilizando productos naturales confeccionados por los artesanos de la zona englobados dentro de la reserva de la Biosfera además de optimizar los recursos y utilizar medios para el ahorro energético prestando especial atención al turismo sostenible.

Entre las medidas utilizadas figuran las siguientes:

  • Utilización en todas de medidas de ahorro en duchas, baños, grifos con temporizadores y cisternas de agua 1/2 carga.
  • Placas solares para el calentamiento del agua y acumulador.
  • Contenedores para el reciclaje de los residuos: plástico, cartón , vidrio y orgánico.

A largo plazo, en el albergue tienen previsto invertir en una transformadora de compost para los residuos orgánicos además de otras medidas para el ahorro energético.

 

David contra Goliat

El reconocimiento por parte de la Reserva de la Biosfera para los valles del Leza, Jubera, Cidacos y Alhama de La Rioja obtenido hace ya 10 años, es sobre todo una distinción que aporta valor añadido al territorio, porque permite asociar su nombre y sus recursos a una figura de protección internacional avalada por UNESCO.

"La solicitud de Reserva de la Biosfera para estos 4 valles riojanos –apunta Susana Gómez Urizarna, que trabaja en la DG de Calidad ambiental y la Reserva de la Biosfera de La Rioja- nació fruto de una decisión estratégica y sorprendente para los conocedores de La Rioja. Se eligió para obtener el reconocimiento para la zona más pobre, más desconocida y en cuestiones de biodiversidad menos potente de todo el territorio regional".
Susana explica la finalidad de esta elección: Mantener al hombre y la mujer en el territorio. Y este objetivo no resulta fácil si se tiene en cuenta que la zona compite por la población con el valle del Ebro, con localidades como Calahorra o Tudela, a 30 km, que son sinónimo de industria y empleo. "Es la lucha de David contra Goliat".

El habitante de estos valles es importante porque es el responsable de la actual forma y estado del paisaje y es el conocedor y el trasmisor del patrimonio inmaterial vinculado a la tierra, y de los conocimientos tradicionales sin los que el equilibrio actual está en serio riesgo de desaparecer.

 

EL LEGADO DE UN MOLINO HARINERO
Casa Tahona, el respecto al medio ambiente es consustancial al negocio

El edificio del establecimiento Casa Tahona es un antiguo molino harinero cerrado por una reconversión en el año 1957. Se encuentra en la localidad de Enciso en la Rioja Baja y situado en la Reserva de la Biosfera. La zona está conformada por el valle del cauce del río Cidacos. Aparece rodeado por un conjunto de sistemas montañosos, al sur la sierra de San Cristóbaly el Hayedo de Enciso o de Garranzo y al oeste la sierra de Monterreal con el Hayedo de Santiago.

Casa Tahona

De aquellas épocas de la ingeniería hidroeléctrica, último testimonio de una tradición de siglos que marca el desarrollo económico y social de un territorio, queda poco. La casa estuvo abandonada hasta 1989 cuando se restauró para dedicarla a turismo rural. En estos momentos, solo se conserva el antiguo motor y la turbina, en la parte baja de la casa. El resto de la fábrica es donde en este momento están las habitaciones. Desde hace 7 años en lo que era la leñera de la fábrica los dueños han construido una casa de alquiler completo perfectamente adaptada al entorno. La conjunción del respeto al pasado y la adaptación a las necesidades del presente y futuro forma parte de esta idea de sostenibilidad. Y este es el principio en el que se ha basado Ricardo, el dueño de Casa Tahona, para desarrollar su negocio.

El primer impulso más concreto, propiamente ambiental, se realizó hace 2 años cuando se cambió la calefacción de gasoil por pellets. Según su dueño el ahorro ha sido considerable. Casa Tahona cuenta, también, con placas solares para calentar el agua.

En un entorno como en el que se encuentra Casa Tahona dentro, además, de territorio de la Biosfera, un establecimiento turístico, tal como apunta Ricardo, es consustancial al respeto y protección del medio ambiente.

Ricardo confía en que, con esfuerzo, profesionalidad y amor, el negocio tire para adelante, a pesar del bache que se ha registrado en los últimos años y que ahora parece tener otro rumbo. Y de esta forma poder seguir viviendo del turismo y compartir con los visitantes las bondades de este lugar privilegiado.

La Biosfera como estrategia

La declaración de Reserva de la Biosfera para los valles de Leza, Jubera, Cidacos y Alhama de La Rioja, puede suponer un soplo de apoyo en un área geográfica que ha sufrido y está sufriendo un notable descenso demográfico y en que además los territorios afectados no cuentan con una identidad histórica conjunta. Sin embargo,  tal como apunta Susana Gómez Urizarna, vinculada laboralmente a la Reserva de la Biosfera, el número de operadores del territorio es limitado, la actividad económica diversa y las producciones limitadas y el mercado de marcas estás ya saturado.

Pero en la zona son conscientes  de que  la Reserva de la Biosfera, figura avalada por la UNESCO puede ser precisamente por los retos que hay que superar, se convierte en unan herramienta de peso que hay que manejar con habilidad y sentido estratégico.

Equipo y patrocinadores