1. No usan ni fertilizantes, ni pesticidas quÃmicos, ni aditivos, ni conservantes, ni potenciadores del sabor… Son más sanos y nutritivos.
2. Están sometidos a una estricta normativa de calidad y control.
3. Ayudan a fomentar un desarrollo rural sostenible, además de a mantener el equilibrio ecológico del entorno.
4. Facilitan la conservación de los suelos, al afectar en menor medida a sus componentes naturales, y buscan el mantenimiento de su fertilidad.
5. Limitan los problemas de contaminación de aguas y suelos provocados por la utilización abusiva de fertilizantes y pesticidas quÃmicos.