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Marzo 2010

Entrevista a Carmen Fuente Salvador - Directora del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS)

"La calidad del agua y del acceso a ella es un asunto pendiente”

Carmen Fuente Salvador se muestra optimista en lo referente al logro de uno de los Objetivos del Milenio, el referente al acceso al agua potable, en la región iberoamericana. A lograrlo están contribuyendo los 900 millones de dólares que el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento (FCAS) ha destinado a financiar 46 proyectos en la región. La calidad, el saneamiento y la depuración son, eso sí, asignaturas pendientes.

¿Cuál es el objetivo del Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento?

El doble objetivo de esta iniciativa consiste en contribuir a hacer efectivo el derecho humano al agua y en acompañar a los países socios de la Cooperación Española en América Latina, en su avance hacia el logro de la Meta del Objetivo 7 del Milenio consistente en reducir a la mitad, para 2015, la proporción de personas sin acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento.
Los objetivos específicos del Fondo son: contribuir a extender el acceso sostenible al agua potable y a servicios básicos de saneamiento, especialmente en las zonas más vulnerables y con menor cobertura; favorecer la gestión pública, integral y participativa del recurso hídrico; reforzar el sistema institucional de los países para una adecuada gestión del sector agua que favorezca una gestión pública, transparente y participativa del recurso; contribuir al establecimiento de sistemas sostenibles de suministro de los servicios de agua y saneamiento; y adoptar mecanismos que mejoren la calidad de la ayuda, en los términos de la Declaración de París sobre Eficacia de la Ayuda al Desarrollo.

¿Cuál es la labor que desempeña el Fondo?

El Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento surge en el contexto de la XVII Cumbre Iberoamericana, celebrada en noviembre de 2007 en Santiago de Chile, en la que se anunció la creación de un Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento destinado a América Latina, comprometiendo el desembolso de 1.500 millones de dólares, a lo largo de un período de cuatro años.
Ya hay más de 500 propuestas de financiación recibidas en la Oficina del Fondo, procedentes de la práctica totalidad de países de la región. La aplicación de un riguroso esquema de valoración, basado en los principios que inspiran el Plan Director de la Cooperación Española, así como el diálogo con los actores implicados, tanto en las administraciones, como en la sociedad civil de ambos lados del Océano, han resultado en una primera selección de 46 propuestas, por un importe próximo a los 900 millones de dólares, a financiar por el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento.
La distribución del conjunto de los recursos según categorías de países resulta en un 45% para los Altamente Endeudados -Bolivia, Haití, Honduras y Nicaragua-; y un 45% para el resto de países de Asociación Amplia y de Atención Focalizada -Ecuador El Salvador, Guatemala, Paraguay, Perú, República Dominicana y Colombia-. Los países de Renta Media -Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Cuba y Uruguay- recibirán un 10%.
Todas las aportaciones del Fondo tienen el carácter de donación no reembolsable, y la atención de las propuestas se focaliza en las zonas rurales y periurbanas.
Estos primeros proyectos se fueron poniendo en marcha en el primer semestre de 2009, pero la convocatoria sigue abierta para financiar nuevas iniciativas.
La tipología de proyectos es variada, abarcando desde grandes infraestructuras de alcantarillado en zonas periurbanas a sencillos sistemas de provisión de agua potable para pequeñas comunidades rurales. En todos ellos se procura que haya una componente de fortalecimiento institucional, desarrollo comunitario o refuerzo de capacidades. Las claves son la lucha contra la pobreza, la sostenibilidad ambiental, la gestión integrada del recurso hídrico y por cuencas hidrográficas, la participación de las comunidades y el enfoque de género.

¿Es posible lograrlo la meta de los Objetivos del Milenio en materia de agua y saneamiento?
Según el último informe de Unicef y la OMS, en la región iberoamericana hay 38 millones de personas sin acceso a fuentes mejoradas de agua y 117 millones de personas carecen de acceso a servicios mejorados de saneamiento.
La región tiene buenas perspectivas de cumplir los Objetivos de Desarrollo del Milenio en materia de acceso a agua potable, pero hay mucho trabajo pendiente para mejorar la calidad del acceso en términos de continuidad, potabilización, etc. Y evidentemente los esfuerzos necesarios en materia de saneamiento y depuración son aún mayores.

¿Cuál es la principal asignatura pendiente?
Los esfuerzos en el financiación de infraestructuras tienen que ser acompañados de fortalecimiento sectorial para promover la sostenibilidad en la prestación de los servicios.

¿Hasta qué punto es la gestión del agua un recurso clave para la paz?
Contribuir a la paz y resolución de conflictos como consecuencia del mejoramiento del bienestar y desarrollo económico social es uno de los principios inspiradores del Fondo.
En Colombia, los proyectos financiados por el Fondo forman parte de una propuesta-país presentan un enfoque estratégico de construcción de paz y de prevención de conflictos. Teniendo en cuenta la estrecha vinculación entre pobreza, exclusión social y conflicto armado en Colombia, el Fondo del Agua coadyuvará a mejorar los factores estructurales que favorecen la violencia en Colombia, como son la falta de cobertura de agua potable y saneamiento básico en amplias zonas rurales del país.
Asimismo, contribuirá a mejorar la situación de la población desplazada desde zonas rurales hacia zonas peri-urbanas de grandes y pequeñas ciudades mediante el reforzamiento de los servicios de agua potable y saneamiento básico en dichas zonas y la promoción y fortalecimiento de la participación ciudadana.

El 22 de marzo se celebra el Día Mundial del Agua, que la ONU dedica en esta ocasión a la calidad, con el objeto de destacar que en la gestión de los recursos hídricos la calidad tan importante como la cantidad. ¿En qué punto nos encontramos en este apartado?
La calidad del agua es claramente un asunto pendiente. Durante los últimos años la actividad humana ha provocado la contaminación de los recursos hídricos con un impacto sin precedentes. La diarrea es una de las principales causas de muerte en países en desarrollo y está íntimamente ligada a la deshidratación y la malnutrición.

¿Qué está haciendo en Haití el Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento?

Gracias a la estrecha relación de trabajo que se venía desarrollando con las autoridades haitianas antes del terremoto del 12 de enero, el Fondo ha contribuido de forma decisiva a abastecer de agua potable y servicios de saneamiento básico a los afectados desde los primeros momentos.
Puso a disposición de la Dirección Nacional de Agua Potable y Saneamiento de Haití (DINEPA) 5 millones de dólares, así como un envío de 15 toneladas de suministros y apoyo de técnicos y gestores, que permitió que las autoridades haitianas aseguraran diariamente la distribución y potabilización de agua cerca de un millón de afectados, así como la instalación de servicios de saneamiento en numerosas aglomeraciones de desplazados.
Con este nuevo programa de reconstrucción en Haití, el compromiso del Fondo del Agua se eleva a 115 millones de dólares, habiendo apalancado 25 millones de dólares adicionales del Banco Interamericano de Desarrollo, un socio estratégico esencial para el Fondo en su perfil multilateral.

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